28 de febrero de 2026 · Observed State Index
Resumen
Un sistema de monitoreo construido con datos abiertos detectó el cierre coordinado de espacio aéreo sobre el Golfo Pérsico y el Levante el 28 de febrero de 2026, y acotó el colapso a una ventana de siete horas.
Dos fuentes independientes —tráfico aéreo por ADS-B y alcanzabilidad de red por IODA— registraron el evento el mismo día sin compartir infraestructura ni metodología. Los nodos de control no se movieron, lo que descarta que la señal sea un artefacto del método.
De ese cruce salió un hallazgo que no hemos visto publicado en otro lado: de los ocho países que cerraron su espacio aéreo, solo uno apagó internet. Cerrar el cielo y cortar la red son decisiones distintas, y las mediciones las separan.
Qué se mide y cómo
El sistema no consulta noticias ni comunicados. Mide dos cosas observables:
Aeronaves en vuelo. Cuatro capturas diarias del tráfico ADS-B en 30 corredores aéreos, a las 02:30, 07:30, 14:30 y 19:30 UTC. Cada captura cuenta aeronaves distintas por identificador de transpondedor dentro de un radio definido alrededor de cada nodo.
Alcanzabilidad de red. Capturas periódicas de las señales de IODA (Georgia Tech) para 52 países. La señal principal es ping-slash24: cuántos bloques de red de un país responden a sondeo desde fuera.
El criterio de anomalía
Cada nodo se compara contra su propia historia en la misma franja horaria, nunca contra otros nodos. Un aeropuerto europeo con restricción nocturna y uno estadounidense sin ella tienen perfiles incomparables; lo único que tiene sentido es preguntar si hoy se parece a sus otros martes a la misma hora.
Para aviación, la regla es una desviación de 3.5 sigmas o más sobre una ventana móvil de 90 días.
Para conectividad, la regla admite dos vías: 5 sigmas o un cambio del 50%. La disyunción no es cosmética. En países con red ya inestable la desviación estándar es tan grande que un apagón casi total no alcanza el umbral en sigmas. Irán es el caso: su coeficiente de variación previo al evento era del 50%, contra 0.2–1.5% del resto de países medidos.
El evento
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel atacaron objetivos en Irán. Ocho países cerraron total o parcialmente su espacio aéreo. La Agencia Europea de Seguridad Aérea emitió un boletín de zona de conflicto cubriendo once países a todas las altitudes.
Nada de eso entra al sistema. Lo que sigue es lo que las mediciones registraron por su cuenta.
Detección en aviación
El baseline del nodo de Dubái para el periodo del 1 de enero al 20 de febrero, sobre 46 días completos:
| Franja | Hora UTC | Media | Desviación |
|---|---|---|---|
| 01 | 02:30 | 116.1 | 11.7 |
| 02 | 07:30 | 112.3 | 12.1 |
| 03 | 14:30 | 102.0 | 10.5 |
| 04 | 19:30 | 130.5 | 9.1 |
Y lo que se midió el 28 de febrero:
| Franja | Hora UTC | En vuelo | z |
|---|---|---|---|
| 01 | 02:30 | 129 | +1.11 |
| 02 | 07:30 | 103 | −0.77 |
| 03 | 14:30 | 3 | −9.42 |
| 04 | 19:30 | 4 | −13.93 |
El colapso ocurrió entre las 07:30 y las 14:30 UTC. A las 07:30 el tráfico era normal; a las 14:30 quedaban tres aeronaves de las 102 esperadas.
Los trece días anteriores no muestran nada: el valor más bajo fue −1.16 sigmas.
Propagación geográfica
El corte por franjas revela un orden:
- 07:30 UTC — Tel Aviv ya está en −4.24 sigmas (1 aeronave contra 18 de media). Dubái sigue normal.
- 14:30 UTC — caen los tres: Dubái −9.42, Doha −4.84, Tel Aviv −4.15.
Tel Aviv se adelantó a Dubái por una franja completa. Con cuatro capturas diarias no se puede medir el retraso con precisión, pero la secuencia es visible.
Los controles
Estambul se mantuvo en z ≈ 0 durante todo el periodo. Delhi en +0.3. Chennai en −0.7.
El Cairo sí se movió, entre −1.5 y −2.7 sigmas: afectado, pero moderado.
Ningún nodo vecino mostró alza. Se buscó el efecto espejo del reruteo —que el tráfico desviado apareciera en corredores alternos— y no se encontró en los nodos monitoreados.
Detección en conectividad
De los 52 países medidos, solo Irán salió fuera de rango.
| Señal | Cambio | Ventana |
|---|---|---|
| ping-slash24 | −96.7% | 06:00 → 13:00 UTC |
| merit-nt | −99.1% | misma |
| bgp | −3.4% de prefijos | misma |
Tres indicadores independientes coinciden en la misma ventana de siete horas. Y el apagón se sostuvo: cinco días después, ping-slash24 seguía en −96.8%.
Los demás países del Golfo y el Levante no perdieron conectividad. Emiratos, Egipto, Arabia Saudita y Turquía se movieron menos del 2% en todo el periodo. Israel registró −3% en ping, dentro del ruido.
Cruce de fuentes
| Fuente | Última normal | Primera caída |
|---|---|---|
| Aviación (Dubái) | 07:30 UTC | 14:30 UTC |
| Conectividad (Irán) | 06:00 UTC | 13:00 UTC |
Las ventanas se solapan casi por completo. Con la resolución disponible —siete horas en ambas fuentes— no se puede afirmar cuál se movió primero.
Lo que sí se puede afirmar: dos dominios independientes, medidos por sistemas sin relación entre sí, colapsaron dentro de la misma ventana del mismo día.
Lo que no se puede afirmar
No es un indicador líder. Las dos capturas anteriores al colapso estaban dentro de rango, una incluso por encima de la media. El sistema detectó el evento el mismo día, no antes. Cualquier afirmación de anticipación sería falsa.
No se midió precedencia entre dominios. Las ventanas se solapan.
No hay cobertura de tres de los ocho países afectados. Catar, Irak y Jordania no están en la lista de 52 países de la fuente de conectividad. El hallazgo es sobre Emiratos, Israel e Irán, más vecinos como control.
El nodo de Dubái no mide un aeropuerto. Su radio de 250 millas náuticas cubre el Golfo sur, incluyendo Abu Dabi, Baréin y parte de Catar y Omán. Es una medición regional, no de una pista.
No se ha medido la recuperación. El análisis del tráfico posterior a la reapertura cae dentro de un periodo con datos degradados de la fuente de aviación, y está pendiente de recalcular. Hasta entonces, este documento no dice nada sobre cuánto volumen se recuperó ni cuándo.
Limitaciones del método
Resolución temporal. Cuatro capturas diarias implican una resolución de siete horas. Eventos más breves pueden pasar inadvertidos o aparecer como un punto suelto indistinguible del ruido.
Deriva de cobertura. ADS-B depende de una red de receptores voluntarios cuya composición cambia. El volumen total agregado de la red descendió a 75.5% del nivel de enero para agosto. Por eso todas las comparaciones se hacen contra grupos de control y no en términos absolutos.
Estacionalidad. El cambio de temporada IATA a finales de marzo y de octubre reconfigura horarios y frecuencias. Un baseline construido sobre una temporada se desalinea en la otra.
Cobertura desigual. La densidad de receptores ADS-B varía por región. En zonas con pocos receptores, una caída puede reflejar pérdida de telemetría en lugar de pérdida de tráfico.
Reproducibilidad
Las dos fuentes son públicas y gratuitas: ADS-B desde adsb.lol, sin autenticación, y conectividad desde IODA, Georgia Tech, sin autenticación.
El procesamiento corre sobre infraestructura serverless: captura programada, conversión a formato columnar, y cálculo de estado contra baseline móvil. Cada artefacto publicado incluye el umbral aplicado y la ventana de baseline usada, de modo que cualquier lector puede verificar bajo qué criterio se clasificó cada medición.
Nota sobre el alcance de este instrumento
Este sistema reporta lo que midió. No predice, no interpreta causas y no afirma nada sobre lo que no observa.
La ausencia de anomalía en las señales monitoreadas no es evidencia de que no esté ocurriendo nada: es evidencia de que esas señales no se movieron. La distinción es pequeña en el texto y grande en la responsabilidad.
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